Ōkami, historias de nostalgia que se cuentan con música

Crear con libertad es un lujo para una minoría, aquella que se arriesga y decide mostrar quién es a través de su obra. Sí, pocos lo hacen.

“Ya nadie quiere ser sí mismo en un mundo que apedrea al que no es igual al otro.”

Esta forma de creación es exponer al desnudo la esencia del artista y muchos han decidido esconderse para no ver mutilada su obra.

Ser en esencia ha sido criticado y atacado, buscando crear “tornillos” aplicando una sola y única fórmula para todos, una forma de ser determinada por un sistema.

Los artistas se han refugiado en obras que muestran sólo una pequeña parte de su esencia, porque en el “paraíso zombie” tienen la necesidad de adecuar sus creaciones a lo que el mundo consume.

**

Amo escuchar, tanto palabras como música, conozco más lo primero, pero muy poco lo segundo, aun así me atrevo a hablar de armonías como una simple espectadora que ama el arte.

Elvaan Ibanfure es uno de esos artistas que admiro mucho porque pertenece a la minoría de la que hablo, que se arriesga a crear, pero sobre todo a exponer su alma y esencia en su obra.

Escuché su primer disco solista “Ōkami” e imaginé historias que se cuentan con cierta melancolía, pero que terminan emocionando alegremente al corazón.

Compuesta por descansos, agitación, caos, serenidad y magia, puede recrear la historia de una vida en cada tema, de la misma forma que lo hace la vida: con pasos agitados y a veces lentos, con nostalgia, tristeza, pero también con ternura y sonrisas.

Mi favorita fue sin duda “Mono no aware”, porque escucharla fue como escuchar mi historia, con ese miedo infinito que le tengo al cambio, fue como ese sentimiento agridulce cuando te das cuenta que las cosas cambian y no vuelven a ser lo que eran.

El cambio implica también perder, ver cómo se difumina lo que algún tiempo te hizo feliz o muy triste, y sin esos cambios no tendríamos emociones que agiten tanto el corazón como lo hace “Mono no aware”.

Otra de mis debilidades fue “Sueño”, un tema que se debería escuchar con los ojos cerrados, porque sin pretenderlo llegas a un trance de paz y tranquilidad, una atmósfera perfecta para relajarte dulcemente.

Y si quieres escuchar una historia que te lleve por un viaje de introspección,“Scaticcismo” es perfecta, te mantendrá alerta trasladándote de un pensamiento a otro, y sin que te des cuenta terminarás suspirando.

“Hiraeth” fue también increíble, para mí fue esa melancolía que sientes después del caos, un épico recordatorio de lo que es tu verdadero hogar: tú mismo.

Y si lo tuyo es la acción y el movimiento, “Ōkami”, que le da el nombre al disco, es la cereza del pastel, cuenta esa historia con la que querrás vivir una aventura eufórica.

En fin…

No soy experta en música, ni sé hablar su idioma, pero amo las historias, se cuenten de la forma en la que se cuenten y “Ōkami” contó mis propias historias y las de desconocidos que aparecieron de la nada mientras escuchaba.

Fue un viaje épico y de nostalgia que me sacó de la monotonía de mi ciudad, de la música que usualmente escucho e incluso de los vicios que tengo de mí misma. Fue también un viaje por el tiempo, épocas y sentimientos.

Gracias, Elvaan Ibanfure por ser tú mismo en este mundo que tiene mucho miedo de serlo.

Y si quieren saber de lo que hablo, pueden escucharlo en distintas plataformas. Cuéntenme cómo vivieron estas historias.

Bandcamp
Spotify
Deezer
Google Music
Tidal
Amazon Music
Napster

Melanie Forey
Written by Melanie Forey