Entiéndeme, por favor, entiéndeme

En los últimos años, el pedir que me entiendan ha sido un lugar muuuuy común, tanto que se volvió terriblemente cansado, incluso para los que no están involucrados.

Y es que, a mi juicio, el pedirlo es mucho más difícil que pedir que me amen, porque el amor suele ser irracional e intuitivo, pero el entender implica razonar más que sentir.

“Y del sentir al razonar es mucho más sencillo lo primero.”

“Entender”, en una ahogada petición, es permitir que la razón sea más fuerte que tu corazón, no que lo someta, pero sí que sea más fuerte, así dejas que llegue la verdadera empatía, la compasión, el respeto y el amor completamente desinteresado, realmente desinteresado.

Había estado gritando “Entiéndanme” pidiendo aceptación de quién soy, como si realmente lo necesitara, sin darme cuenta que el verdadero entendimiento no está en que los demás cedan o me acepten, sino en cuánto yo cedo y acepto a los demás.

El entender significa que NO PUEDO OBLIGAR al mundo a que sea como yo quiero, porque eso pretendía al pedir “entiéndanme”, que el mundo fuera como YO QUIERO.

Ahora sé que entender es amar a las personas y al mundo que mejor vaya conmigo, aun paseando y disfrutando paisajes de otros planetas ajenos a mí, charlando con personas con las que quizá nunca compagine (aunque uno nunca sabe) y todo eso… siendo yo.

“Entender a alguien más es dejar de ser el protagonista, para ser un espectador.”

Entender es dejar de pensar en lo que quiero y soy, por pensar en lo que los otros quieren y son, y eso NO significa que me abandone o me traicione.

Nadie puede obligarlos a aceptarme, pero tampoco puedo obligarme a ser QUIEN NO SOY para complacerlos.

Lo que sí puedo hacer es respetar que son diferentes a mí, que puedo interpretar un papel en un mundo ajeno sin dejar de ser espectadora, sólo observando desde la ventana y saludando de vez en vez.

Dicen… “Al pueblo que fueres, haz lo que vieres”, no, no es fácil si piensas que tienes que dejar tus tradiciones y costumbres, incluso cuando regresas a casa.

Pero si entiendes que puedes salir de vacaciones, regresar a tu hogar y volver a ser tú sin salir dañado, ESO ES ENTENDER.

Porque el entendimiento no está en los demás, está en mí.

Melanie Forey
Written by Melanie Forey