En otoño

Había estado muy inquieta con tantas tareas que me adjudiqué, preocupada todo el tiempo por estar haciendo algo “productivo”, por no dejar espacios de tiempo sin que hiciera algo que sintiera que redituara económica o personalmente. 

No me había dado cuenta que no debo evitar esas etapas en las que es necesario parar a descansar y admirar lo que he hecho. Trabajar, trabajar, trabajar siempre debe traer como consecuencia una temporada para descansar, admirar y despeinarse.

Así que para recordármelo, decidí escribirle un poema al otoño, una época que me trae a la mente buenos momentos familiares, en los que me sentía bien, muy bien para respirar y continuar adelante.

Un poema al otoño:

En días de otoño, el caer de las hojas secas predice una temporada de días oscuros. A veces, por temor a lo nuevo, las esquivamos sin notar el tesoro que hay en ellas. Por qué evitarlas si podemos caminar escuchándolas tronar.

Sería un recorrido en compañía del viento que llevara las hojas a un lugar distinto. No sólo sería un encuentro de árboles desnudos y pájaros emigrantes, sino también de pensamientos extraviados que buscan un sitio para desahogarse.

Tropezar con la lluvia de ramas y hojas es una sensación placentera, porque no es frágil, aunque lo parezca. Ese dorado en una tarde puede ser el sol por la mañana, una época de fe perfecta.

No es aburrido observar por largo tiempo el preceder del invierno, no es algo cercano a lo viejo, y no es caluroso ni frío. Es el tiempo en un punto medio, un espacio para tomar un respiro entre temporadas.

En otoño puede que estés añorando cualquier otra época, desesperado por conquistarla, despistado entre cuevas y acurrucado en tus sueños. Pero no olvides que sólo es una etapa, que va, que viene, y con la que puedes caminar a paso lento y con un libro bajo el brazo.

No renuncies al otoño porque puede abrirse el mundo y encontrar en él las joyas de la temporada. Así, cuando sientas al viento nuevamente entre los labios, habrá un momento para detenerse a descansar y prepararse para el frío invierno.

Si lo permites, el otoño te hará respirar pausadamente, podrás controlar la intensidad con la que recibiste viejas estaciones, para admirar el horizonte y dejar de pensar en lo que vendrá.

Permite que el viento y las hojas jueguen con tu cabello, sólo es una época tan triste o tan maravillosa como quieras, pero vale la pena conocer cómo el viento te despeina en otoño.

Melanie Forey

Melanie Forey
Written by Melanie Forey