El discurso de mi candidato ideal

¿Qué harías si los candidatos a presidencia en lugar de desprestigiarse mutuamente dijeran esto…?

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¡Es imposible transformar a un país en seis años! No hay cambios radicales en tan poco tiempo, mucho menos cuando involucran a tantas personas, me refiero a cada uno de nosotros como mexicanos.

Se trata de cambiar hábitos, vicios, se trata de comenzar una transformación interna y relevante como seres humanos que conduzca a un cambio como nación.

No sólo de hombres, también de mujeres, porque las minorías atacadas también tienen defectos de los que podemos aprender.

Se trata de restaurar la confianza, de actuar con bondad, criterio, inteligencia, asertividad y muchas veces con compasión.

Se trata de un cambio que llevará tiempo, pero que vale la pena, pero eso no se consigue en seis años, es un plan a largo plazo con objetivos pequeños, rápidos y certeros.

Cada candidato está a favor del “bienestar de México”, o al menos, ese es su discurso, pero actuamos con tan poca dignidad que desperdiciamos más tiempo en concentrarnos en lo que los demás hacen mal que en lo que hacen bien.

No todos tenemos la misma perspectiva, pero el horizonte sí es el mismo. Independientemente de gustos e intereses particulares, se trata de sumar habilidades y talentos para conseguir el objetivo común.

Todos somos susceptibles de caer en vicios, porque somos humanos, altamente corruptibles, pero también tenemos deseos de cambio y días felices. ¿A qué le daremos más peso?

IMPOSIBLE transformar a un país en seis años, pero se debe empezar sin tirar a la basura lo que ya se hizo y que sigue aportando.

Es analizar lo bueno que dejó el gobierno pasado, en aprendizaje como en acciones concretas que beneficien al país y así continuarlo, apoyarlo, darle el empuje hasta finalizarlo.

Es comenzar con nuevos proyectos que puedan ser continuados y perfeccionados por futuros gobiernos. Se trata de un plan en el que todos tengan una llave maestra para poder acceder, porque se trata de un beneficio para todos.

Es ser líderes, pero también dejarse liderear por aquellos expertos en la materia, porque sumando habilidades y conocimientos se consigue encaminarnos a la meta. Se trata de que los mismos candidatos unan fuerzas.

No es que uno solo gane la elección, todos podrían ganarla, uno será el líder, pero los demás pueden seguir aportando de sus trincheras en lo que son expertos. Porque todos quieren el “bienestar de México”.

No hacerlo y renunciar a apoyar al país, considerando que es el mejor para el puesto, es egoísmo, soberbia y hambre de poder innecesaria. ¿Y entonces? ¿Dónde quedaría el seguir aportando a su nación?

¿Qué urge para el país? Es plantear cada uno su plan de trabajo para que la población elija el que más le conviene, NO por partido, sino por necesidades urgentes.

En UTOPÍA, quien sea elegido por la mayoría será el que tenga el plan que necesite acción inmediata, sin dejar de lado otros planes que pueden continuar o empezar a la par.

La propuesta es presentar el análisis de lo que está encaminado y funciona correctamente de gobiernos anteriores y presentar un plan nuevo a largo plazo en materia económica, social, educativa y materia internacional.

No puede abarcarse todo en seis años, pero el plan puede retomarse por futuros gobiernos que le puedan aportar una perspectiva diferente, pero sin “echar por la borda” lo que está funcionando.

Se necesitan personas preparadas y con talento, dispuestas a no rendirse ni hoy, ni en seis años cuando el cambio del sexenio afecte su trabajo, vida social, familia y economía. ¿Rendirse? ¡NUNCA!

Hoy decido hablar de los planes de cada uno de mis contrincantes con miras a establecer un proyecto en el que trabajemos juntos.

De sumar lo bueno, sale lo mejor. No es desprestigiar, es prestigiar en lo que son expertos los otros candidatos y sobre todo dar reconocimiento a su experiencia y trayectoria dándole importancia a sus planes.

Porque el objetivo común es el bienestar de México, que no se logrará en seis años, pero sí puede verse un cambio trabajando juntos CINCO candidatos… ¡DE VERDAD JUNTOS! A pesar de diferencias políticas, porque así como entre nosotros no pensamos igual, tampoco lo hacen los mexicanos. No hay una fórmula única de pensamiento y esas diferencias pueden ser nuestra fortaleza a la hora de sacar adelante al país.

 

¡Así que a trabajar!

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Autor: Melanie Forey

Melanie Forey
Written by Melanie Forey