Mi cumpleaños 33 fue tan feliz

Yo amo los cumpleaños, son días tan lindos en los que esa personita se vuelve la protagonista, días especiales que te sacan de la rutina y te hacen brillar tantito o mucho.

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Amo los cumpleaños porque solemos apreciar lo mejor de esa personita en cuestión con mucho más ganas.

Además, esa personita se puede dar cuenta de las consecuencias de sus actos con gestos amorosos o por el contrario, con el olvido, que también es aprendizaje.

También amo los cumpleaños porque llenan de color el día, con globos y envolturas de regalos, ah y también de comida deliciosa, pasteles o ya saben el platillo favorito. ¡Son días tan deliciosos!

AMO los cumpleaños porque me recuerdan días felices con mi familia de origen. Solíamos festejar nosotros cuatro y entre todos nos terminábamos un pastel completo, así de postreros somos y seremos pa’ toda la vida.

Estábamos juntos, mi papá solía despertarme con las mañanitas y mi mamá me preparaba mi comida favorita: enchiladas o mole. Mi hermana me daba cartitas hechas a mano, y hasta la fecha me consiente muchísimo.

Y a veces solíamos viajar, recuerdo haber pasado tres o dos (creo que no recuerdo tanto) cumples seguidos en Puerto Escondido, no era precisamente para celebrar mi cumple, sino por trabajo de mis papás que aprovechaban el puente del 1 de mayo para organizar una excursión, ese es su trabajo, qué cool.

Todo eso me sacaba de mi rutina, un día para brillar, para consentirnos, para estar cerca de los que queremos. ¡Ah, qué bonitos son los cumpleaños!

Estos 33 años fueron especiales, porque el último año fue tremendamente difícil para mí, entré en conflicto conmigo misma (aún sigo en él) tratando de salir de mi mediocridad, conformismo y comodidad, se dice fácil, pero créanme, es bastante doloroso y frustrante.

Pero también fue un año en el que me porté muy mal, parecía como si me dejara mover por las emociones más oscuras, fui agresiva, intolerante, impaciente, rencorosa y egoísta. No sabía cómo sería este cumpleaños después de cómo me había portado.

Ya saben, como cuando te portas mal y no te trae nada ni Santa, ni los Reyes Magos, así me sentía…

Pero me di cuenta que el amor es mucho más grande que mis reacciones, que los que me aman, realmente me aman a pesar de mis defectos y puntos débiles, que no lo estoy haciendo tan mal porque tengo a personas que se tomaron la molestia de levantarse de su asiento o escribir un mensaje para felicitarme y hacerme sentir su cariño.

Y es que en esta batalla de “evolucionar” y aprender, me di cuenta que aunque la he CAGADO durísimo, también he acertado en muchas ocasiones y que VIVIR con todo y las emociones negativas, que son parte, ha valido la pena.

Gracias a TODOS los que hicieron este cumpleaños tan FELIZ. Estuvo mi mamá, papá, hermanita, tíos, primos, amigos y sobre todo… Esposito, Val y Coco.

Se lucieron con los regalitos, eh, la pizza estuvo maravillosa y GRATIS jaja, mis flores siguen vivas, aunque no tanto mis globos, buuu, tengo nuevos outfits para presumir, tengo mi película favorita, tengo sonrisas y abrazos pa’ repartir durante todo el año, por si escasean, pero sobre todo los tengo a USTEDES que con gran admiración les digo, cómo demonios me aguantan.

¡GRACIAS!

*Hoy es un buen día para decidir VIVIR, con todo y esos ataques de locura.

Melanie Forey
Written by Melanie Forey